lunes, 6 de enero de 2014

Los pájaros de nuestro jardín



Estamos a 10 Km de León, en Santovenia de la Valdoncina.
Nuestra casa está en una pequeña finca que compartimos con toda una representación de la fauna alada de León. A lo largo de los años los pájaros de la zona se han acostumbrado a compartir espacio con nosotros. Por nuestra parte les ayudamos un poco en las estaciones difíciles facilitándoles algo de comida en los días más difíciles del invierno y agua en verano que aunque no es que escasee por aquí parece gustarles mas la que tienen en nuestra finca. A cambio ellos nos proporcionan entretenimiento y aportan una nota alegre a este lugar. 
   
 Comedero para el invierno

 Agua todo el año

Este pequeño universo nuestro está dividido, por decirlo de alguna manera, en cuatro mini ecosistemas. Uno está ocupado por nuestra casa. La mayor parte del resto del terreno está dedicado a pradera, con árboles frutales y una representación de los árboles más significativos de nuestra provincia. El tercero es un pequeño huerto, y el último esta dedicado a recrear un bosque en miniatura en el que no falta un pequeño estanque del que hablaremos otro día.

 El verde predomina en nuestra finca

Como digo tenemos plantados bastantes árboles repartidos entre frutales y una muestra de nuestra flora peninsular.  Los más representativos quizá sean los dos abetos al lado del estanque, uno de ellos un abeto rojo de más de 12 m fue en su día hace casi 30 años un árbol de Navidad. El otro es un abeto del pirineo, hace años nos le trajimos de plantón de esa cordillera y hoy ya mide más de 3 m. Estas dos coníferas almacenan alimento para unos cuantos insectívoros y sirven de jardín de infancia a torcaces y tórtolas en la época de cría. Posiblemente la variedad de árboles, algunos de hoja perenne, el que nunca utilicemos sulfatos, y  la tranquilidad de ver que aquí están a salvo de casi todos los depredadores, sea lo que favorece la presencia de una buena variedad de aves.
  

Este acebo de 28 años tiene más de 3 metros de altura y un par de metros de diámetro, es un punto clave para ellos, ya que al igual que los acebales de la montaña, este ejemplar les brinda cobijo y defensa frente a los posibles depredadores (que les hay) además cada dos años se carga de frutos que alimentan a mirlos, zorzales, y tordos durante varias semanas.

Sin más, paso a presentar a nuestros huéspedes.

Los gorriones, o mejor dicho “los pardales” ya que así les llamamos en León, además de ser los más numerosos, son desconfiados y pendencieros, yo creo que no salen de aquí en todo el año, y a pesar de su plumaje tan poco llamativo no dejan de tener su encanto.














Otro grupo numeroso que nos acompaña todo el año, son los estorninos o tordos como les llamamos por aquí. 





Hay otros dos parientes de los tordos que nos visitan a diario, esta corneja normalmente viene al amanecer y acompañada de dos colegas.


Y como iban a faltar las urracas, que por aquí las llamamos pegas.





Personalmente me encantan estas aves aunque no sean muy populares, sin embargo este otro asiduo visitante está mejor visto por la mayoría, aquí están nuestros petirrojos.








Casi siempre están acompañados por otro huésped que no tiene que envidiar en nada al colorido del anterior. Estos son nuestros carboneros.







Otro de nuestros huéspedes ilustres es el mirlo. Desde hace muchos años están establecidos aquí de continuo y crían y sacan a sus pollos en nuestra finca. Su canto es para mi el más bonito pues quiere decir que la primavera ha llegado.





Un pariente muy próximo de los mirlos es el zorzal, estos suelen visitarnos cuando los acebos han tenido fruto.


Los más caseros y nunca mejor dicho son los colirrojos, les gusta anidar en cobertizos o como en este caso en el nido de una golondrina que llevan utilizando desde hace varios años, y que está sobre la puerta del trastero .





Unos okupas muy especiales que la pasada primavera se instalaron en nuestro porche fueron esta pareja de chochines. En cuanto mejora un poquito el tiempo solemos comer en el porche y esta parejita eligió un tiesto al lado de la mesa como vivienda. Un día cuando llegamos por la tarde estaba toda la familia fuera del nido como esperando para despedirse. Al menos sacaron cinco pollos y esperamos que este año vuelvan a repetir.


  
Después de esta miniatura pasamos a uno de los gigantes que también crían en nuestros árboles, se trata de estas torcaces. Los pichones parecen enormes, pero cuando los padres llegan a darles de comer te das cuenta del gran tamaño de estas palomas. Suelen sacar un par de nidadas cada año.




Parientes de estas palomas son las tórtolas turcas que desde hace bastantes años han colonizado estas tierras. Al igual que las torcaces crían aquí y les encanta bañarse en la piscina cuando está tapada.





De un color parecido pero mucho más pequeñas son las lavanderas. Una pareja suele venir a diario a recorrer la pradera en busca de comida.




Los últimos visitantes asiduos durante todo el año son otras miniaturas verdes, los mosquiteros.





Dentro de los mosquiteros, nos ha visitado este reyezuleo listado, una verdadera preciosidad.


En verano hay unos visitantes especiales que vienen a diario a beber en la piscina, son las golondrinas, los aviones y los vencejos, es una gozada verles en los vuelos rasantes para nunca mejor dicho tomar un buche de agua.


Ahora os presento unos visitantes esporádicos, suelen venir en primavera cuando los frutales están en floración y las abejas acuden a por el polen, y cuando las hormigas aladas abandonan el hormiguero. El primero es la curruca capirotada.



Este es el otro visitante ocasional, es un papamoscas cerrojillo hembra, que este año se puso las botas con las hormigas.




Estos que vienen a continuación quieren hacer la competencia al, mirlo en cuanto a canto y verdaderamente es difícil elegir al mejor. Van por este orden verdecino, verderón, y jilguero.

verdecino

verderón

jilgueros
El último de los cantores es el que más fama tiene y también es visitante asiduo, el ruiseñor.



Visitantes esporádicos y verdaderamente llamativos son estos tres pequeños, el primero es el herrerillo.



El siguiente haciendo la competencia en tamaño al chochín es el mito


El último visitante también especial es este agateador aunque aquí le llamamos trepachopos, y en este caso esta subiendo por un de nuestros perales.


Decía al principio que en nuestra finca los pájaros estaban a salvo de "casi todos" los depredadores, ese casi se refería a los gatos que suelen entrar a veces a incordiar, pero sobre todo a un visitante muy especial que se ha establecido en la zona y que nos hace visitas periódicas. Se posa en el voladero de canarios que tenemos y desde aquí observa y ataca, aunque le hemos visto estrellarse contra el acebo y fallar muchas veces, varios pajarillos que se han descuidado han llegado a formar parte de su menú. Aunque parezca mentira la fotografía está tomada desde dentro de mi salón a través del cristal. Se trata de un precioso gavilán, que por el tamaño será seguramente una hembra.

  
Estos son casi todos nuestros pájaros, aunque aún queda alguno que se me resiste a fotografiarlo como el pito real, los abejarucos, pardillos.... y los que sobrevuelan a menudo por encima de nosotros y aquí la lista se extendería bastante, pero eso es otra historia.

P.D. Han pasado unos días desde esta publicación y ya me falta uno menos. Conseguí sorprender al pito real "recechándole" desde la ventana.



Hasta la próxima.


5 comentarios:

  1. Bonitas fotos y más bonito ver la admiración y datos que tienes acerca de los pájaros. Yo nunca me había parado a disfrutar de su variedad y belleza pero hace un año o así los admiro son simpáticos y nos regalan Mañana melódicas GRACIAS x compartir con nosotros.Miriam. un saludo del sur!

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