jueves, 30 de julio de 2015

Un pequeño Oasis en el bosque


Después de un invierno bastante duro
por la cantidad de nieve caída en nuestra tierra, estamos pasando hasta ahora un verano con unas temperaturas verdaderamente altas para lo que suele ser esta estación en León. De nuevo los que más acusan esta situación son los animales, ya que a veces tienen que recorrer distancias considerables para conseguir agua.

Aunque donde vivimos el agua no escasea (de momento) en nuestra casa tenemos un pequeño estanque al que acuden muchas aves de esta zona que ya os enseñamos en “Los pájaros de nuestro jardín”


Suelen acudir más especies en invierno, pues como digo ahora hay agua y comida por todos los sitios, y solo tenemos aquí a los que anidan a nuestro alrededor.
  






Sin embargo a poco que nos separemos unos Kilómetros la cosa es muy diferente, el agua escasea en muchos sitios y nosotros podemos echar una mano a los animales en ese sentido preparando un pequeño estanque o bebedero. Esto nos permitirá a cambio observar a una distancia mínima el comportamiento de varios animales, tomarles alguna foto, y al mismo tiempo ver la diversidad de especies que pueblan la zona.



El preparar el bebedero, y sobre todo el acarreo continuo de agua es trabajoso, pero compensa cuando ves que evitas a unos cuantos animales recorrer grandes distancias, facilitándoles así un poco su azarosa vida, y como no, la posibilidad de tomar alguna foto que sería difícil de conseguir en circunstancias normales. 

Los rastros que aparecen alrededor del agua confirman que tanto por el día como por la noche son muchos los animales que acuden a beber, y cuando puedes ver cómo se comportan sin molestarles, el resultado es una experiencia inolvidable. Obviamente al estar en el bosque no solamente acuden aves, también se aprovechan de esto los mamíferos e insectos de la zona, de hecho el primer visitante que acudió en esta cita fue una Ardilla. Estuvo bebiendo y luego se entretuvo por los alrededores buscando comida durante un buen rato.





Después comenzaron a acercarse las aves, sobretodo jovencitos, y durante un par de horas hubo un verdadero trasiego de especies que acudían a beber y a bañarse. Aunque no están todas, aquí van algunas empezando con este Zorzal charlo,




Este peque de Mirlo común.



Entre los pequeños insectívoros aparecieron los Petirrojos.....



 El Carbonero garrapinos......


El Acentor común......



El Reyezuelo listado....


El Chochín....



Una pareja de Mosquiteros papialbos.....




Y estos dos parientes un poquito mayores, el Pinzón vulgar.....


Y el Carbonero común.


Mi equipo no es el más apropiado para este tipo de fotografía y las aves mayores no me cabían en el encuadre, pero contemplar a un Arrendajo a apenas dos metros es una gozada aunque no puedas sacarle más que una foto de carnet.


Casi me pasa lo mismo con este precioso Pito real, menos mal que se quedó en el punto más lejano y conseguí que me entrase justito en el encuadre.




Hasta aquí mi primera experiencia con este tipo de observación. Es algo que engancha, y que hace que te compense a pesar de la incomodidad de estar varias horas sin apenas poderte mover y con una temperatura bastante alta. Seguro que repetiré e intentaré fotografiar más especies, pues aún quedan muchas por los alrededores. Espero que os haya gustado.

Hasta la próxima.

3 comentarios:

  1. Un gran trabajo y unos resultados excelente, que envidia jajajajajajaja

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  2. Un gran trabajo y unos resultados excelente, que envidia jajajajajajaja

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